Tomarse un buen café en Colombia no es cosa fácil

Me contaron alguna vez en Italia que el café en Europa empezó siendo una bebida corta y fuerte; recordemos que eso de despulpar el fruto y secar y tostar la semilla no fue un invento de los etiopes, quienes primero usaron las hojas.

En esos tiempos, y aún hoy, se tomaba algo así como lo que hoy se conoce como espresso. Ya luego vendrían todas las otras formas y ficciones que se han adicionado alrededor del acto y hecho de sentarse a tomar un café (incluyendo sentarse, pues también hay lugares donde la cosa es en movimiento y rapidito). Pero llegaron las tropas “aliadas” durante la segunda guerra mundial, y como no eran buenos bebedores de café por cuestiones culturales, de allí surge lo que hoy se conoce como “café americano”, que no es otra cosa que un espresso diluido -puesto de un modo sencillo-. Luego intervienen en la elaboración de una taza otros aspectos, como la forma de filtrarlo y todavía más allá, el tipo de café que se use.

Sobre este aspecto, y ojo que no soy para nada cafetero -yo digo más bien que como buen latinoamericano soy matero!-, no puedo no referirme al tema del café luego de haber estado más de tres meses en Colombia y notar que encontrar una taza bien preparada de cafe no es cosa fácil.

Presentacion usual de un tinto en Colombia
Presentacion usual de un tinto en Colombia

Empecemos por la taza, o pocillo, que usualmente no es la forma en la que lo sirven. Lo normal es que a uno le den un vasillo plástico y que uno pida un “tinto”, lo cual corresponderia en el léxico a un café negro. El problema radica en que ese cafe usualmente ya viene endulzado con panela, y que además parece más bien un te de café, que una infusión del grano molido colada. Cuestión de puntos de vista.

Lo interesante es que la fama del café colombiano, principal productor de la variedad arábica en el mundo, pareciera ser más bien una cuestión de mercados internacionales y de publicidad. No digo que el café en cuanto a calidad de producción no sea bueno; incluso el proceso del secado y seguramente hasta del tostado. Pero pareciera que la cultura de la preparación de un café no da para formas más que las antes descritas. Sobre el por qué, me cansé de preguntarle a todo el mundo y la verdad que a nadie parecía importarle… y yo sigo sin saber!

 

Para alguien que sólo toma café espresso con cierto deleite, el tema sí era importante, y de hecho sólo hubo un lugar donde podría decir que me tomé el mejor café de Colombia, justamente en Medellín. Menos mal que no fui el único en pensar lo mismo, sino que lo digan los de la BBC, y casi al mismo tiempo. Se trata del Laboratorio del Cafe, en plena plaza Botero, donde ademas tienen un café filtrado en frío (coldbrew) que está muy interesante y casi que supera mi afición por el espresso.

Demás está decir que sigo en la búsqueda, y cuando encuentro un buen espresso pasa algo en mis papilas gustativas entre éxtasis y animosidad, que me hacen desear que no se acabe tan pronto; pero al mismo tiempo sabiendo que es la dosis justa de cafeína.

 

Al curiosx lectorx, le quedan aca algunas referencias que pueden ser informativas:

http://www.infocafe.es/cafe/principales-productores-cafe.php

http://www.federaciondecafeteros.org/particulares/es/nuestro_cafe

 

 

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One thought on “Tomarse un buen café en Colombia no es cosa fácil

  1. Buena, mop interesante… pa’ los que sí somos cafeteros… increible cultura cafetera la de Colombia… todo lo contrario que uno pensaría…

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