Del breve, pero agradabilísimo, paso por Piauí

Para variar viento en contra y sin espaldón.. agárrate a la vida!
Para variar viento en contra y sin espaldón.. agárrate a la vida!

Piauí es un estado que tiene apenas una parte del litoral nordeste de Brasil, y también donde encontré un gran calor humano, casi maternal, en casa de Dulce. Llegué allí gracias a Marilda, a quien conocí en Alcántara. También acá tocó renovar mi visado, que ya los 90 días se empezaban a agotar, y no tenía planeado pasar por otra ciudad con policía federal en los próximos días.

 

Todo ese atado por 50 reais... :s
Los locales entran a sacar cangrejos que venden por apenas unos pesos

Allí rodé después de salir de los arenales de Barrerinhas, un viaje sobre un Bandeirante -que es el carro más valiente de Brasil y que voy a recordar como el carro que quiero tener si la vida y el petróleo me dieran la oportunidad- de unas dos horas para llegar a Paulino Neves. De allí salí rumbo a Parnaíba, lugar del que sólo sabía que es la capital del delta más grande de las Américas (otro registro paisajistico que no sólo es impresionante, sino que tiene una gran importancia ecosistémica, y que para variar los seres humanos somos muy buenos en alterar), con todo y su tradicional cangrejo azul que parece ser muy popular para comer.

Dulce y dona Luisa... compartiendo la terraza
Dulce y dona Luisa… compartiendo la terraza

Fue una bonita experiencia llegar a una ciudad pequeña, que con todo y el calor dio para rodar más de 100Km, y casi que llegar directo donde Dulce, una periodista retirada que hasta me consiguió una entrevista en la televisión local (que todavía no conseguí ver) y me dejó descansar a pleno en una hamaca dentro de uno de los cuartos de su casa del siglo de XIX con esos techos altos y paredes gruesas.

Así no se me pierden los zapatos
Así no se me pierden los zapatos

Además, conocí el cuzcuz de arroz con leche de coco y encontré los cordones más funky para mis ya desvencijados zapatos de bici. Doña Luisa, su vecina, una octagenaria de esas felices, no desaprovechó para hablarme de sus remedios y de su vida y milagros. Sólo risas y sonrisas puedo evocar de ese encuentro.

 

Cuzcuz de arroz con leche de coco sacada en el momento
Cuzcuz de arroz con leche de coco sacada en el momento

Fui un poco a recorrer la costa, así como las casas de artesanías de un pueblo lindo y tranquilo, donde me dí cuenta que hacer el tour de barquito por el delta era incluso demasiado turístico para mí. A veces pienso que esa es la mayor diferencia entre el cicloviajero y el turista… uno tiene más tiempo que plata (el buen lector sabrá hacer la diferencia). Entre esas calles de playa barridas por unos vientos estratosféricos sólo dejaban ver a los valientes que se animan a hacer kite-surfing, que la verdad es una actividad que me comienza a llamar la atención. No había nadie en las calles y la única cerveza que pude probar no pude pagar porque se me olvidó la plata. Agradezco infinitamente a ese barman desconocido que me dejó ir en paz.

Nada mejor que ser flexible con la ruta, y que la bici quepa sin desarmar en los buses
Nada mejor que ser flexible con la ruta, y que la bici quepa sin desarmar en los buses

Al otro día tocó tomar un bus hasta Natal, porque ya que no pude llegar a la Chapada Diamantina para mi cumpleaños (una de esas metas autoimpuestas), pues por lo menos lo pasaba en una playa bien bonita… en este caso la elegida fue Pipa. De paso hacía unos trazos en el mapa y economizaba kilometraje, porque ya había conocido el litoral del lado de Pernambuco y Ceará en lo que ahora parece otra vida. Brasil es tan grande que se necesitaría todo el presupuesto de tiempo para mi viaje para recorrerlo. Quizás la vida presenta otra oportunidad en otro momento… 🙂

 

Print Friendly, PDF & Email

One thought on “Del breve, pero agradabilísimo, paso por Piauí

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Time limit is exhausted. Please reload CAPTCHA.