Ají de maní, agréguele sabor a la vida

Qué bonito cuando dos de mis sabores favoritos en el mundo se juntan en un solo aderezo: el chile picante y el maní! Acá en Colombia no son muy dados a comer picante, ni se hayan buenos ajíes por doquier, pero en el sur se encuentran varios tipos para acompañar las empanadas y otras comidas… lo cual es simplemente genial. Hasta el momento, el mejor que me comí fue en el Alto Putumayo (apenas para lidiar con el friíto de altura).

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Esta es la receta que me compartió una amiga caleña, que al parecer tiene un origen más al Sureste en el departamento de Nariño:

2 huevos duros
3 tomates maduros
Cilantro y cebolla en rama (al gusto)
Sal marina (al gusto)
Ají (chile picante) del que haya disponible
200 g de maní (si se puede sin sal mejor)

Preparación:

Picar bien fino los huevos duros, el cilantro y la cebolla en rama. Licuar, usando los tomates como medio acuoso, el maní y el ají picante. Salar al gusto.

El espesor de la salsa lo determinan los tomates y el licuado de maníes y puede variar de acuerdo al gusto o el plato. De preferencia servir a temperatura ambiente o fría.

Ají de maní
Ají de maní

 

 

 

2015-05-08 12.09.34En este caso se preparó como complemento a una ensalada de pasta fría de berengena marinada con aceite de coco y berengena; pero puede acompañar arepas, empanadas, tostadas, etc, etc.

 

 

 


Arroz rojo, deleite y sabor

Bueno, uno en este largo rodar necesita alimentarse con de todo lo que pueda, y dependiendo del país hay cosas que están más a la mano, y a mejores precios que en otros. En Colombia, comerse un pedacito de carne o pescado de vez en cuando no es imposible en un parador o restaurante; así que eso facilita preparar comidas vegetarianas siempre (lo cual es siempre más barato, no se malean y son deliciosas).

Titanio y bambú, en sincronización ferpecta!
Titanio y bambú (y latón), en sincronización ferpecta!

En esta entrada, hago uso de mi super tecnología de este viaje: un vaporizador de bambú. Gracias a este pequeño artilujio puedo utilizar el vapor, mientras cocino arroz o pasta, para cocer vegetales y aprovechar sus vitaminas sin sobre cocerlos. Una maravilla!

Esta receta se llama arroz rojo más que todo por el imprevisto de que la remolacha largara su aguita roja en la olla con el arroz. Espero que esto sea bueno y más alimenticio!

 

Ingredientes:

– 1 taza de arroz (del que haya)

– 1 zanahora mediana

– 1 remolacha mediana

– Aceite de coco (dos cucharadas)

– Sal marina (al gusto)

– 4-5 granos de cardamamo

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Preparación:

Se pican los vegetales y se acomodan en el vaporizador, a la espera de que inicie la cocción del arroz. Importante poner la remolacha en la parte inferior. Se pueden usar otros vegetales como brócoli, vainicas, cebollas, zuchinis, etc.

En la olla se vierte el aceite y se sofríe un poquito el arroz; se le agrega los granos molidos de cardamomo y luego se cubre de agua. Se agrega la sal y se revuelve y empieza lo bueno! Se coloca el vaporizador y se deja cocinando. En mi caso, con la libélula (MSR Dragonfly) todo sucede muy rápido, así que hay que estar atento de echar más agua al arroz si hiciera falta, y de retirar los vegetales cuando estén listos.

 

IMG_4498En el caso de esta receta arrojizada, pues el elemento colorante tiene que “largar” parte de su color en la olla antes de ser retirada.

Rinde para llevar el almuerzo al día siguiente y no tener que preocuparse de si aparece algo en carretera :-).

 


Musaka a la paisa

Apenas picando todoEn esos días en los que uno dispone de un horno, y quiera cocinar algo vegetariano altamente rico y satisfactorio, esta receta es verdaderamente fácil… sólo se necesitan los ingredientes (o las variaciones que más inspiren) y las herramientas (principalmente un pyrex y un horno).

Nótese que se tarda más tiempo picando y marinando todo, que cocinando. Para esta versión de jueves por la tarde, al ritmo de Esmeralda Spalding y un sol de primavera, pensé en que queríamos comer bastante 3 personas.

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Ingredientes:

– 2 berenjenas grandes

– 300g de champiñones

– 6 tomates medianos

– 300g de queso Ricotta

– 50g de queso Roquefort

– Vino blanco de cocina

– Aceite de coco

– Jugo de 1 naranja

– Sal y pimienta, miel de abeja

 

Preparación:

– Pelar las berenjenas y cortarlas en rodajas delgadas; poner en sal y dejar al menos una hora. Luego limpiar el agua que se desprende y lavarlas con agua para quitar el exceso de sal. Luego colocar en una bolsa con aceite de coco, jugo de naranja, pimienta al gusto. Dejar marinando mínimo una hora.

– Los champiñones se trozan y se ponen en una bolsa con vino blanco de mesa, miel de abeja (2 cucharadas soperas), un poquito de ají (picante)

– Se cortan los tomates en rodajas delgadas

Una vez marinados los ingredientes principales de la musaka, se van colocando en capas de la siguiente manera:  berenjena, champiñones, queso ricotta, tomate (y se repite al gusto).

Al final, en la parte superior, solamente se agrega el jugo de naranja que previamente se mezcló con el queso roquefort, como para que agarre un saborcito. Acá se trata mucho de jugar con todos los jugos que emanarán del pyrex al cabo de ser horneado.

Encender el horno y precalentar. Hornear por 40-50 minutos a 220 grados.

Acompañar de ensalada verde (en mi caso con arándanos y uvas blancas deshidratadas, con nueves y chile morrón; y obviamente lechuga).

Buen provecho!

PD. Disculpas por no incluir una foto del producto final, pero hacía mucha hambre y se fue volando… :p


Comidas energéticas fusión

¿Qué tienen en común el cuscús, las nueces, los arándanos deshidratados y la miel?

A primera vista nada, o que todas son ricas… pero lo cierto es que entre esas cosas que uno lleva en el morral, y un día que me sobró cuscús de una cena, surgió esta excelente combinación muy apta para el desayuno y un bocadillo a cualquier hora durante un día de ciclismo.

Sí bueno, el cuscús es algo medio copetudo o en apariencia caro y no se consigue en todos lados… pero vale demasiado la pena y es un excelente platillo gourmet de acampada sumamente rendidor. Altamente recomendado cada vez que se pueda conseguir.

De textura suave, pero podría pensarse en hacer bolitas u otras formas
De textura suave, pero podría pensarse en hacer bolitas u otras formas

Entonces, se combinan los ingredientes, que pueden variar, pero la clave es que haya la miel y el cuscús, y lo demás pueden ser pasas, ciruelas u otras frutas deshidratadas que haya, así como nueces, maníes u otras semillas.

Super comida y energía!

 

 


El pastel de tortillas vegetariano de mi mamá… nada como el cariño casero

La cuchara materna es de las primeras lealtades que se aprenden
La cuchara materna es de las primeras lealtades que se aprenden

En esta ocasión inauguro esta sección con un poco de la cuchara de mi santa madre, que ha recibido a su hijo pródigo en los últimos días de su estadía en Costa Rica con los brazos abiertos. Y siempre es lindo compartir con doña Sole, amiga y viajera.

Arrancamos este jueves de comidas ligeras con una receta modificada de lasagna, que en lugar de pasta usa tortillas (de máquina) y vegetales, salsa ligera y queso ricota, resultando en un exquisito manjar para los amantes de usar el horno (que tanto voy a extrañar!).

 

 

Ingredientes (para 4 personas)

1 berengena mediana
1 zuchini pequeño
4 tomates grandes
6 dientes de ajo
1 cebolla mediana
1 chile morrón
1 oz de vino blanco
1 taza de leche de soya
100 g de harina
50 gramos de mantequilla
Tortillas (paquete de 15 unidades)

Preparación

IMG_2702Vegetales: se ponen en una bandeja las rodajas de berengena, zuchini, 2 tomates y 3 dientes de ajo con aceite y el vino al horno, para que empiecen a “sudar”.

Salsa: se sofríen tomates, 3 dientes de ajo y cebolla y “olores” al gusto y se licúan para tener la salsa. Para la salsa blanca se mezcla la leche de soya, mantequilla y harina (para espesar).

Para armar el pastel se vierte un pode de salsa roja en el fondo de un pyrex y se van poniendo capas de tortillas, vegetales, queso ricota hasta llegar arriba. Para terminar de armar el pastel se vierte la salsa blanca, cubriendo de arriba para abajo.

Hornéese hasta dorar, o hasta que huela riquísimo y sea momento de servir (ojo: esperar a que enfríe, aunque hayan muchas ganas, para no quemarse la lengua!).


Por qué MSR es un éxito… o: La seguridad alimentaria en cicloviaje es clave

Cocinando en un desierto de sal. Uyuni, Bolivia
Cocinando en un desierto de sal. Uyuni, Bolivia

Hace 10 años, cruzando entre Bolivia y Argentina por caminos menos que agradables de lastre y nostalgia bucólica, mi estufa multigas Dragonfly (de MSR, o Cascade Designs) dejó de funcionar.

 

Momento en que oficialmente dejó de funcionar

El mecanismo que sirve para inyectar el combustible, como es bien sabido, no sólo no se ve muy resistente sino que con el uso es esperable que falle. Y nosotros en ese entonces no fuimos la excepción. De hecho hubo unos cuantos días en que tuvimos que depender enteramente de los restaurancitos de la ruta. A veces pensábamos de haber tenido suerte porque tocó sobretodo en Argentina, por el tema de la variedad de opciones más allá de papas de diversas formas y estados (me vienen a la mente los chuños); pero el mayor obstaculo cultural era que justamente los horarios de hambre de un cicloviajero coinciden plenamente con los de la (sagrada) siesta de los pueblos australes. Y contra eso no se puede hacer mucho.

¿Y que iba a hacer? Salí con una cocina nueva, que funciona con toda clase de combustibles… una verdadera estufa internacional. Pero sin poder inyectar el preciado hidrocarburo era tan buena como nada. Un dia se me ocurrió activar la garantía que en buena teoría tenía el producto. Uno que es buen escéptico y encima centroamericano, desconfía naturalmente de estos artilugios, por tratarse quizás de revestir de palabras grandes bienes o artículos caros. En este caso sin embargo, hubo respuesta. Y fue tan sorprendentemente rápido y eficiente que todavía no me lo creo. Estábamos a la de altura de la Quebrada de Humahuaca (un paisaje verdaderamente hermoso) y me pidieron enviar la pieza a Buenos Aires donde estaba la unica oficina de MSR en Sur América. A vuelta de encomienda de bus, en un punto que yo decidiera, ellos enviarian una nueva. No solo llego puntualmente donde mi buena amiga Adriana en Córdoba, sino que traía consigo un kit de reparacion!!

Ahora si que podríamos retomar la cocinada y dejar las “fritas con milanesas” (que si bien son un éxito era mas o menos lo unico que se conseguia durante la siesta). Y ahi es donde uno se da cuenta de cuan susceptible es uno de comer bien, mas o menos, o mal. Y claro, tambien verse como un pequeñito ser que va asegurando su sustento de acuerdo a su disponibilidad de energia, proteina y cobijo… solo me hace pensar en esos seres de las punas, de los altiplanos que casi raspan el cielo con sus sueños, azadones  y sus estómagos. Hasta una sopa puede ser un reto verdaderamente vital a 4000 msnm!!!

El paso del tiempo...
El paso del tiempo…

Unos lustros después, rozando esa década que me devuelve al Sur mas pelón y sabiondo, se me vuelve a romper la estufa. Esta vez algo más estructural.  Perdón, hay que decir que hace un par de años falló de nuevo la válvula y no hubo más remedio que pedirla (si, las cosas a veces se facilitan con el comercio en línea) y ya estuvo. Pero esto otro era algo que impedía acomodar la olla en su lugar y había que malabarear un tanto para no quemarse mientras se realizaba el sagrado ritual de transformar algo en alimento (a muy alta y ridículamente ruidosa temperatura, para quienes conocen la Dragonfly/Libelula).

Y yo, que me he malacostumbrado tanto a esa incerteza que le tratan de vender a uno disfrazada de “seguridad”, viajando por ahí años y años sin seguro, pero una buena noche pensé “y porque no?”. Y cual seria mi sorpresa de que les escribí muy al norte de acá y aceptaron mi propuesta (que en realidad estaba cargada de inexpectativas) y me ofrecieron enviar una nueva estructura. Y llego!

Cocinando en una escuela que nos acogió, Bolivia.
Cocinando en una escuela que nos acogió, Bolivia.

De veras que una marca que se haga cargo de esa manera de sus  productos esta para ganar clientes, pero mas allá de eso lo hace creer a uno al menos un poquito más que se está alguito mas seguro.. si acaso alimentariamente.

Veremos como la nueva “Libe” se ajusta a su papel y como sacamos adelante la faena sin desfallecer ni perder (como dice mi santa madre) la dulzura del carácter.