Brasil

El gigante de América Latina!

Con 200 millones de personas, y un territorio que recorre hasta los 30 grados de latitud Sur en 8,5 millones de kilómetros cuadrados. Este recorrido inicia en el estado más al norte llamado Roraima, a escasos 2 grados al Norte, saliendo de Venezuela por la Gran Sabana.

El reto acá es sin duda el idioma, la cultura y un mundo aún por conocer de formas de ver la vida. Brasil es un país tan variopinto como rico en biodiversidad, etnicidad, música y paisajes… Así que veremos si los meses que tarde en recorrerlo pasando por la Amazonía, el Litoral, el Interior serán suficiente siquiera para raspar en la superficie de la realidad y vivencia de este hermoso lugar.

Até mais!


El Norte de Brasil: de Boa Vista a Manaus

Acá empiezo a conocer Brasil, en un lugar muy vaquero, seco… y gracias a la familia de Arlisson pude compartir con ellos una sesión de candomblé, un cumpleaños a todo dar de la vovó, y muchos consejos y reparos ciclísticos y de mi espalda (muy necesario luego de 5000 kms rodados). Descendiendo al encuentro con el gran río, por caminos que suben y bajan, se va descubriendo la esencia de un país que es muchos países…


Travesía Transamazónica

Esta región entre el norte y el nordeste del país es tan grande, abarcando la cuenta baja del río Amazonas que es imposible conocerla toda sin dedicarle muchísimo tiempo. Acá un recuento fotográfico de lo que fue embarcarme en Manaus, capital del estado Amazonas, con dirección a Sao Luis en Maranhao. Un viaje caliente, polvoso, duro… pero curtido!


 ¡Llegando al litoral! De São Luís a las dunas maranhenses

Después de muchas ansias de conocer el norte del litoral llegué a Sao Luis, y me quedé con Danielle y Gui; así como con Marilda y Claudio en Alcántara. También pude soltarme a hablar con Sorayma y un breve pero simpático accidente en moto. De allí seguí viaje -por la ruta no tradicional- hacia los Lencois Maranhenses y me despido de uno de mis estados favoritos


De Parnaíba a Natal: saltando por el litoral

Acá voy ya apurando un poco el ritmo, y como ya conocía los estados de Ceará y Pernambuco en otro viaje, decidí adelantar en bus para pasar mi cumpleaños en Pipa: playa espectacular! (mi favorita del nordeste).


Pernambuco y Ceará: litoral y dunas (vacaciones bicicleteras)

Este álbum es en realidad un paréntesis del viaje en bici, donde me vine a pasar un par en la agradable compañía de Yacotzin; y donde fue más bien un conocer las playas y tener un ritmo distinto al del ciclista.


La Chapada Diamantina: ESPECTACULAR!

OK… si me preguntan dónde me quedaría en Brasil en este momento: sería la Chapada Diamantina, en el estado de Bahía. Este lugar, tan antiguo y perdido en los anales del tiempo como la Gran Sabana, resguarda miles y miles de hectáreas de chapadas (cerros como los tepuyes), con cristales energéticos, fuentes cantoras, ríos, valles y paisajes que parecen de otro planeta; sin obviar la gente buena que fui encontrando en el camino y con quienes tejimos una linda amistad.


Minas Gerais: del sertao al serrado

Cruzar el estado de Minas Gerais fue quizás de lo más diverso que ví, empezando por áreas extremadamente secas y calientes hasta llegar al serrado y parches de la Mata Atlántica.

Pero no sólo por la diversidad de sus paisajes me gustó este inmenso territorio; sino también por su gente, por tradición agropecueria, por su historia y su cultura de campo, de descendientes africanos, de sincretismos y relaciones de poder… Hoy en día sigue siendo un lugar de alta extractividad de minerales, y justo por estos días se dio el mayor desastre ambiental del país que dieron muerte al Río Doce. 🙁

Fuera de eso también fue lugar de hermosos encuentros con gente linda que me ayudaron a arreglar la bici, a encontrar la ruta y a batir más la alas.


 

Estrada Real: camino de los diamantes

Hace mucho tiempo a unos señores que vinieron de muy lejos se les ocurrió que sometiendo a su gente, trayendo esclavos de Africa y extrayendo cuando diamante pudieran, sería una buena idea para hacerse un lugar en el mundo. En ese entonces creían en reyes y princesas y todo lo que brillara era sobrevalorado… Lamentablemente la historia continúa hoy de diferentes maneras y la extracción de minerales es una actividad fuerte que continúa desmoronando imponentes montañas para seguir alimentando nuestro frenético consumismo como humanidad (hoy a un ritmo más acelerado que cuando llegaron los primeros corsarios).

No obstante, dentro de la historia de las cosas, supieron preservar esas rutas y no convertirlas necesariamente en autopistas; las cuales son una delicia para hacer en bicicleta (y no necesariamente una delicia de fácil, pero sí de paisaje y de la idiosincracia minera).

Salí desde el inicio de la ruta en Diamantina, que se extiende hasta Paraty en la costa (al sur de Río de Janeiro). No obstante, mi camino me llevó a otro de los ramales de donde originaban estas piedras preciosas para ser llevadas a Europa, en Ouro Preto. Un recorrido de unos 600Km de muchas emociones y aprendizajes (sobre todo de bicicleta).


Un lugar llamado Caldas: visitando a una vieja amiga

Por meses me la pasé pensando en llegar allí, aunque después de un tiempo comenzó a quedar fuera del recorrido de la bici. Luego Daniel, el esposo de Noemi, nos hizo entrar en razón: no hay mejor momento que ahora! Así que desde Ouro Preto me lancé para Caldas, al sur del Estado y fue un gusto enorme encontrar a Noemi en su mundo que están construyendo en colectividad: un mercadito basado en productos agroecológicos y de economía solidaria, un lanchonete gourmet con cerveza artesanal del MST, una finquita con uvas para la producción de vino estilo local, rodeados de gente linda que también está procurando un mundo distinto, un lugar mejor para ellos y sus hijos… Eso, y muchos planes más. La verdad que unos días para inspirarse!


Río de Janeiro: corazón carioca

Aunque muchos usamos como gentilicio la palabra “carioca” para referirnos a los brasileños, en realidad los cariocas son las personas del estado de Río de Janeiro… sin mencionar que hay algunos roces entre estos y el resto del país, pero no me consta.

Lo cierto es que acabé pasando más días en la cidade maravilhosa de lo pensado, pero fue una inverosímil aventura de sedentarismo y vida urbana.


Litoral paulista: ruta de playas entre dos metrópolis

Este album incluye la salida de la ciudad de Río de Janeiro (que pareció interminable y con cierto nivel de adrenalina); y luego pasando por varias playas y lugares históricos y turísticos muy bonitos. Una gran diferencia con las playas del litoral nordestino, con las aguas un poco más frías, pero igual re bonito!
Pasé por Ilha Grande, Paraty, Trindade, Ilha Bela y Ubatuba, entre otros. También en esos días me encontré con otro ciclista, Mike (de Inglaterra), con quien pedaleamos 3 días hasta Santos 🙂

 

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